Colombia. Originalidad de las rebeliones y movimientos sociales en Nuestra América

Potencia de las rebeliones y movimientos sociales en Nuestra América

El reto histórico que tenemos en nuestras manos es hacer que el Paro pase de ser subversión a ser poder” (1), Así escribió Pilar Córdoba Ruíz, el 30 de agosto de 2021, cuando su país era sacudido por una rebelión popular que ella misma definió como política, de clase, generacional y étnica. Que la rebelión popular sea gobierno: ¡Lo es! ¡Lo lograron! Sucesos que  ponen a la vista, la potencia política de las sublevaciones populares en Nuestra América. Instalan y remueven gobiernos, logran reformas, algunas, revolucionarias.

El domingo 19 de junio de 2022, casi el 58% de los y las ciudadanas colombianas fueron a votar, y de ellos, el 50,46% -11 millones de electores-, conquistaron el gobierno nacional de su país. Fue el destino de un proceso político gestionado por los movimientos sociales de base, hasta que se desbordó en una rebelión popular. En los tres últimos años, ocurrió el Paro Nacional desde noviembre de 2019, las movilizaciones urbanas de septiembre 2020 y las manifestaciones más  el Paro Nacional por tiempo indefinido- del 2021 (combatiendo codo a codo en plena pandemia). Se suman ininterrumpidas movilizaciones de campesinos e indígenas, entre otros, con delimitaciones territoriales o de alcance nacional. Cali –especialmente sus jóvenes- forjaron historia en los combates populares del 2021. Un río que bajaba cada vez más veloz y caudaloso, sumaba actores; turbulento, incorporaba demandas impostergables: falsos positivos, violencia política, hambre, etc. etc. Hay historia, no es superficie.

En 2021, fue la gente de a píe, quien padeció la decisión política neoliberal del gobierno de aumentar el IVA. Es decir, el pueblo hambreado tenía que costear la crisis económica de la pandemia, pagando más caro para que el Estado recaude dinero. Los colombianos se reconocieron en el desamparo. La ayuda provino de la misma sociedad civil.

Es así que, por ejemplo, “ante la falta de alimentos, vecinos se han unido para implementar la iniciativa de colgar un pañuelo rojo en puertas y ventanas. La idea es identificar a las familias que tienen una necesidad urgente… No es algo que hayan pedido las autoridades. Ha surgido de la gente. A través de cadenas de mensajes por WhatsApp y redes sociales, empezó a circular está iniciativa cuando empezó la cuarentena y no tardamos en hacerla nuestra. En otros lugares como Soacha o la mismísima Bogotá se está extendiendo el uso del pañuelo rojo” …”Cuando una familia coloca un trapo rojo en su fachada, indica que está padeciendo dificultades económicas y requiere la solidaridad de vecinos, organizaciones o autoridades de la zona…” Sea solidario con sus vecinos en tiempos de coronavirus. Si usted ve un trapo rojo en la puerta de un vecino, significa un llamado de solidaridad”, versa un anuncio que publicó en redes sociales la Alcaldía de Soacha (2). Colombia se llenó de trapos  rojos. Gritos de auxilio.

Frente al Estado, el pueblo:

  1.  Y los ciudadanos en la Calle y en el Paro desbarataron las representaciones que no eran tales. Y cada uno se presentó como actor político. Habló y presionó.
  2. Exigió su derecho a ser reconocido como sujeto político, con derecho a opinar, hablar e influir en las decisiones del gobierno. Sus reclamos fueron ignorados, entonces gritó. Paro por tiempo “indefinido”, medida extrema, después de eso qué sigue. Vociferó demandas y principios. Resistió la represión.
  3. Se proveyó de instituciones como el Comité Nacional del Paro, integrado por personalidades de distintos sectores universitarios, territoriales, laborales, etc., que articularon sus demandas en “eso”, porque institucionalmente nada lo representaba en su diversidad.
  4. Designó negociadores, porque no había “un” líder a quien esa pluralidad humana obedeciera por sentirse representada. No había con quien negociar para restaurar “el orden”.
  5. Ideó un repertorio de acciones de protesta que fueran contundentes – la central sindical convocando a un paro por tiempo indeterminado, al que adhirieron otras instituciones, como las universidades-.
  6. Generó acciones de solidaridad con los empobrecidos y hambreados del neoliberalismo, con los detenidos, procesados, heridos, perseguidos, desaparecidos. Reclamó por ellos, acompañó.
  7. Hubo fuerte compromiso con las causas. Francia Márquez dedicó el triunfo a los que perdieron la vida (asesinados) en el camino. Gustavo Petro agradeció a los detenidos políticos, pidió ¡liberen a los jóvenes! (ambos en el discurso posterior al triunfo). El fiscal Francisco Barboza ya contestó que no es posible con la legislación actual. Hay un andamiaje institucionalizado, que responde a otros modelos políticos.
  8. Fue un movimiento racional. Redactó proyectos de leyes que definieron el destino: la Ley de Renta Básica, la Reforma a la Policía, el Estatuto de Garantías del Derecho a la Protesta, Ley de Matrícula Cero, la Ley de Reactivación Económica de PYMES y Generación de Empleo, protección ambiental contra la depredación capitalista, continuidad del acuerdo de paz, recuperación de la tierra para campesinos e indígenas, creación de un sistema tributario progresivo justo, lograr la libertad de los presos políticos,…
  9. Fue a votar, con niveles de asistencia históricos, 58,09% y dió el triunfo al presidente más votado desde 1998.
  10. Faltaba un millón de sufragantes. Los consiguieron. Lo superaron.
  11. Y decidió, por primera vez, desde que existe Colombia -212 años-, que el Poder Estatal sea conducido por un gobierno de orientación popular.

Seguro hubo muchas inconsistencias, ambiciones, fracturas, obstáculos incontables. Pero Francia Márquez -vicepresidenta electa-, dijo: “llegó el momento de trabajar para vivir sabroso”, que significa vivir con derechos (2). Tuvo que aclarar  que no van a expropiar a nadie, queda claro que comienzan desbaratando malintenciones, que partieron de que Petro mencionó reformas agrarias. No será fácil. Hay fuerte polarización, al frente está todo el poder que lo controla todo, el establishment; también un actor hegemónico y  externo, pero asentado en el propio territorio, con bases militares incluidas.

Que el pueblo consciente y movilizado gobierne, es el nuevo reto histórico. Gobernarán desde los márgenes, con un presidente exguerrillero y economista; junto a una vicepresidenta, mujer, negra, campesina desplazada, exempleada doméstica, abogada y ambientalista.

Pero: “Hoy es el día de las calles y las plazas”,  “qué tantos sufrimientos se amortigüen en la alegría que hoy inunda el corazón de la Patria” (4)

 

(1) Piedad Córdoba Ruiz, Parar para gobernar: bases de agenda para un nuevo gobierno. las2orillas.co; 30/08/21. Reproducido por https://rebelion.org/parar-para-gobernar-bases-de-agenda-para-un-nuevo-gobierno/

(2) La Vanguardia. https://newsweekespanol.com/2020/05/colombianos-piden-comida-trapos-rojos-casas/https://newsweekespanol.com/2020/05/colombianos-piden-comida-trapos-rojos-casas/ 7/5/2020.

(3) Entrevista a Francia Márquez, vicepresidenta electa de Colombia: “No vamos a expropiar a nadie”. https://www.youtube.com/watch?v=0OYgIrpxHHM

(4) Twit de G. Petro, al reconocerse ganador a la presidencia de su país, 19 de junio 2022).