Colombia 2022 ¿Giro histórico?

 

Los ciudadanos de la Patria Grande esperábamos la elección nacional del 29 de mayo de 2022, en Colombia. Estábamos atentos porque ese pueblo protagonizó una HISTÓRICA INSURRECCIÓN A PARTIR DE ABRIL DE 2021, cuando tomó la política por su cuenta, para en plena pandemia, sostener un paro por tiempo indeterminado y ocupar las calles de pueblos y ciudades, en lucha contra una reforma impositiva que evaluó como injusta y regresiva, que no consintió y logró revertir. Tuvo eficacia política.

¿Fue un episodio aislado o el inicio de algo nuevo en la política de ese país, azotado por la violencia, repleto de bases militares norteamericanas, con robo de tierras, desplazados, narcotráfico? Los movimientos sociales en otros países de Nuestra América fueron fecundos. Pusieron presidentes y sostuvieron proyectos políticos. Cimentaron años prósperos: Evo Morales en Bolivia, Lula da Silva en Brasil, Rafael Correa en Ecuador, Los Kirchner en Argentina y Hugo Chávez en Venezuela.

En Colombia, luego de tremenda protesta y potencia política, sólo el 45 % de los ciudadanos habilitados fue a votar. De ellos, sólo el 40,52% de los votantes eligió la novedad, la candidatura a la presidencia de Gustavo Petro, un exguerrillero del M19, comprometido con la paz, con los deplazados, etc., entre otras cuestiones vitales y progresistas. Su compañera de fórmula es Francia Márquez, mujer, negra y militante medioambiental.

El histórico neoliberalismo colombiano cosechó en total más del 52% de los sufragios. El 27,93% se sintió identificado con Rodolfo Hernández (llamado el Trump colombiano), empresario, a quien se lo adscribe al ideario neoliberal, con una discursividad propia del populismo de  derecha. Pregona la antipolítica, la lucha contra la corrupción y que las mujeres se queden en casa, promete la eliminación de embajadas, donar su sueldo, fue suspendido varias veces en sus funciones como alcalde de Bucaramanga. Ya cuenta con los votos del que resultó tercero: Federico Gutiérrez,  neoliberal, a quien se identifica con Álvaro Uribe, quien alcanzó el 23,98% de los votos.

El progresismo y el neoliberalismo competirán en Colombia, en la segunda vuelta el próximo 19 de junio. Cómo interpretar al sujeto político colombiano, su combatividad del 2021, su apatía hacia la política. La pregunta es qué sector social puede ser permeable para a los cambios que anhelaron las revueltas históricas recientes. ¿Qué rechazaron y cuáles son sus esperanzas?

Le consulté al Profesor del Departamento de Ciencia Política y Coordinador académico de la Maestría en Estudios Políticos Latinoamericanos de la Universidad Nacional de Colombia, Economista y Ph. D. en Ciencias Económicas, Jairo Estrada. Autor de numerosas publicaciones en el campo del análisis político y la economía política. Fue parte de la Comisión Histórica del Conflicto y sus Víctimas (CHCV), asesor del proceso de diálogos y negociaciones llevado a cabo entre el gobierno de Colombia y la guerrilla de las FARC-EP en La Habana. Integró la agrupación Voces de Paz y Reconciliación, que contribuyó al tránsito de las FARC-EP a la política abierta. Actualmente integra la Comisión de Seguimiento, Impulso y Verificación a la Implementación del Acuerdo de paz, firmado el 24 de noviembre de 2016.

(Por presunto ataque informático externo, perdí estas notas. Algunas estoy pudiendo rescatar, gracias a la ayuda del compañero, Sr. Sergio Caballero)

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