La conciliación como método y fin político, que caracteriza a la actual gestión del gobierno nacional, y que marcó su campaña electoral, fueron dos aspectos abordados por el Lic. Alvaro Olmedo, politólogo, docente e investigador de la UNSJ.  Su análisis fue realizado al día siguiente de las elecciones primarias, abiertas, simultáneas y obligatorias, del 12 de septiembre de 2021. Las denominadas PASO, no tuvieron los resultados esperados por el gobierno nacional, a pesar de la fuerte inversión pública para afrontar las consecuencias de la pandemia.

A continuación reproducimos fragmentos de sus observaciones, fieles a la oralidad de sus expresiones. Sí, se presenta dividido con subtítulos, a los fines de mayor provecho:

Primero: La comunicación por parte del oficialismo fue muy mala.

“La política va acompañada de un discurso legitimante, que resulta tan sustancial como la política misma. No mostró sus logros, ni siquiera pudo imponer la agenda. No dijo a la ciudadanía cuáles eran los temas más importantes de la Argentina, a cuáles estaba respondiendo y cuáles debían ser debatidos. Se vio avasallado por una campaña de medios hegemónicos.

A modo de ejemplo, Argentina está a punto de recibir su vacuna número 60 millones. Es un logro extraordinario, que ubica a nuestro país entre los que más vacunaron contra el covid. ¿De qué hablaban los medios y la ciudadanía? De una foto de 12 personas. o de frases nimias, fuera de contexto. No hubo capacidad para poner sobre la mesa, el debate de lo relevante, del juego de las izquierdas y las derechas. Esto terminó siendo el juego de los que prendían lograr estos resultados. Otro ejemplo: la CEPAL ha informado que en 2021, el PBI de Argentina crecerá un 7,5%, situándonos por encima de todos los países de la región. Nadie sabe eso porque estamos discutiendo la utilidad o no de los penes de madera con fines didácticos.

La defensa de todo el modelo quedó en manos de Aníbal Fernández y de Leandro Santoro frente a un bloque de poder abroquelado.

Segundo:  La conciliación como método y como fin político

El presidente Fernández cree que la conciliación con la derecha es posible, pongamos por caso, Vicentín, y termina ni quedando bien ni con uno ni con otro. La derecha sigue viéndolo como amenaza, interpreta que el peronismo nunca va a ser parte de ellos. Hoy, hay que jugar a recuperar la calle, los espacios de la política y a poner en el centro del debate la propuesta peronista, llena de horizontes y rebeldía.

Durante los ocho años del gobierno de Cristina (Kirchner) nos hicieron creer que el problema era la forma de comunicar, las cadenas nacionales, la vehemencia, lo pasional. Ahora, conduce al país el presidente más dialoguista, más centrista, más extremadamente moderado que conciba la política argentina. Lejos de converger en el centro, la derecha se desplaza más hacia la derecha. Por hora no aparecen posibilidades de conciliar. Hay que pensar en la construcción de una contra hegemonía.

Tercero: Los temas por debatir

La deuda externa necesitaba una investigación muy profunda desde el primer día, ver lo legítimo, lo legal y en virtud de ello, operar con el FMI. No sabemos en dónde están los fondos. Lo único que tenemos claro es que esos 86.000 millones de dólares, que dice el banco Central que se fugaron, los vamos a tener que pagar nosotros.

En el otro extremo, de parte de la ciudadanía hay una demanda clara de trabajo genuino, de control de la  inflación y recuperación del salario. Son temas complejos, sobre todo en medio de una pandemia, porque están enraizados en la estructura profunda de la Argentina. Entonces, hay que comunicar más, promover un diálogo fluido, cerca del ciudadano.

Cuarto: El juego de los gobernadores

Es otro tema a considerar. Quisieron desmarcarse, no quedar entrampados en los modelos de las izquierdas y las derechas. Lo concreto es que el modelo neoliberal les pasó como un tsunami por encima. Esto deja perfectamente en evidencia que no hay estrellas que puedan funcionar de modo autónomo. Esperaron que los problemas que tiene Alberto, los solucione Alberto. Presentan todo lo malo como relacionado con malas decisiones en el orden nacional;  y lo bueno, como resoluciones que tienen que ver con la capacidad de gestión de los gobiernos locales. Acá debe haber un llamado de atención a los propios espacios. Se juega en equipo. el juego individual es imposible de sostener. En el mapa de la república poselectoral, eso se ve.

Quinto: La identidad del peronismo

El peronismo nunca transitó por el centro. Siempre se inclinó a favor de los postergados, de los humildes. Siempre enamoró a los jóvenes con un discurso progresista, miró hacia el horizonte, generó históricamente redes de contención.

Sexto:  La política es decisión.

Macri por un DNU suspendió la ley de medios. Igual por un DNU podía restablecerse. La política por definición, es decisión y es partitiva. Los slogans tales como “nos tenemos que unir todos”, son muy románticos, pero en la Realpolitik, uno se tiene que jugar y uno decide por quién se va a jugar”.-