Vos hacé lo que diga o te mato

La frase la repitió varias veces Glenda frente al juez Javier Alonso de la segunda circunscripción con asiento en Jáchal, cuando declaró por el asesinato de Rubén Quiroga el 26 de mayo pasado en el departamento de Iglesia.

Esa promesa es la que le repitió varias veces Luis Alfredo Montaño, su pareja quien esta tras las reglas por ser uno de los acusados del homicidio junto a Glenda. Pero Glenda Aciar de 23 años es una víctima de violencia de género que está envuelta en un caso atroz como el asesinato de una persona.

Su abogado, Juan Fonzalida afirmó que “ella ha sido siempre un objeto para su pareja. Inclusive nunca pudo salir a la calle para ir comprar, su padre debía hacerle las compras por que la amenzaba de muerte si salía a la calle”. La chica lo conoció cuando tenía quince años y tienen una hija en común. Frente al juez, Glenda afirmó que siempre dependió económicamente de Maldonado, inclusive solo contaba como propio el dinero que cobraba por la asignación, el resto lo manejaba el padre de su hija. Eso fue lo que se desprendió de las declaraciones de la chica frente al magistrado.

Siempre vivió con miedo

Por su parte Fonzalida afirmó que “ella es una víctima de violencia de género desde hace muchos años, Este señor Montaño la utilizó siempre como un objeto. Además, el contexto donde vivía justifica que una mujer sea maltratada golpeada como algo normal. Si había sido infiel era merecedora de una paliza”. Es la Concepción social que también castiga a la joven de 23 años.

Pero Glenda nunca fue dueña de nada, salvo de su pequeña hija. Según el defensor de Glenda Aciar: “en la causa están las escuchas que son importantes. Siempre hubo golpizas para obligarla a estar junto a él. Inclusive una de las promesas que figura en las escuchas es que la iba a matar si se alejaba”.  También para Fonzalida es claro que Glenda no tiene un móvil concreto para matar a Quiroga, ya que fue la única persona que no la maltrató, que no la trató como un objeto.

Ese 26 de mayo, Montaño se habría hecho pasar por Aciar y citó en un lugar a Quiroga para verse, mediante mensaje de texto. Glenda fue obligada a asistir por parte de su pareja. La promesa de que “vos hacé lo que yo te diga o te mato” es lo que obligó a Aciar a recibir a Quiroga. Es más. Según Fonzalida, “este señor Montaño le dijo que si lo abrazaba o lo besaba los mataría a los dos, es por eso que ella rechazó los besos y acaricias de Quiroga justo antes de que Montaño le pegue un fierrazo en la cabeza y termine con su vida”.

 

Los violentos siempre se muestran amables y generosos

En cuanto a la pareja de Aciar, se muestra como una persona amable generosos y nadie puede acreditar lo que aparece en la causa. Según palabras de Fonzálida: “los golpeadores tienen facetas distintas en público a lo que realmente son”.

Para el abogado Fonzalida este caso “es similar al de Albardón, donde la chica trata de buscar una salida a la situación de violencia que vivía y ella lamentablemente terminó asesinada”. Brenda Requena murió a manos de su pareja en julio del año pasado, Diego Álvarez la asesinó y quemó en un descampado.

Otra similitud es que el asesino se muestra aún como la víctima de la situación que lo llevó a perpetrar el homicidio.

 

La justicia deberá definir la suerte de Glenda Nabila Aciar, la muchacha de 23 años que encontró alguien que la trató bien y buscó una salida a un calvario que le endilgó el sistema patriarcal, que impera y con fuerza en nuestra sociedad. Una culpable de buscar paz y felicidad pero que debe pagar un precio muy alto por ser esclava de un sistema que aún no la incluye entre sus reglas.

 

 

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