“Nada está dicho. Todo puede cambiar drásticamente”, aseguran las especialistas.

Desde la Dirección de Psicología y Psicopedagogía de la UNSJ, dependiente de la Secretaria Académica, continúan con el micro radial “Nos cambió la rutina”, que inició el 26 de marzo del corriente año.

Se trata de un microespacio radial, que tiene como objetivo brindar información, y reflexiones a los estudiantes de los distintos niveles, y a los docentes, que permitan sobrellevar esta pandemia. En esta entrega, la Lic. Alejandra Ruffa nos propone pensar y reflexionar acerca de:

“Perder y ganar son palabras aplicadas muchas veces a nuestras actitudes o formas de ver la vida y como la encaramos”.

“Medimos las experiencias de vida en función de su ganancia comercial, transaccional o monetaria. Evaluamos si son o no productivas en términos económicos o de títulos logrados o ganados. Somos calificados por números y clasificados en función de nuestra productividad”.

“Los objetivos que nos proponemos para nosotros mismos y para los demás se clasifican en alcanzados, logrados, no logrados fracasados, si se llegó a la meta propuesta o no”.

“Esto no está mal, pero no es lo único que importa en nuestra trayectoria”.

“Amar la trama más que el desenlace dice Drexler en su canción y a eso me voy a referir.”

“Mientras hacemos camino nuestros pasos hacen huellas que, por mirar hacia adelante, siempre y solo adelante no registramos y a veces menospreciamos dando casi nada de importancia a lo recorrido”.

“Creer, avanzar, prosperar, ascender, madurar, desarrollarse, expandirse palabras maravillosas que nos catapultan hacia los objetivos que nos proponemos y que desde pequeños vienen despertando en nosotros mismos y/o por intermedio de nuestros mayores el deseo de SER más, pero muchas veces estas palabras se trasforman en feroces enemigas que nos impiden conocer, concientizar, saborear el proceso, el camino, la trama”.

“Pocas veces miremos hacia atrás para felicitarnos y decirnos a nosotros mismos lo hiciste bien, vas bien, no te rindas vas a llegar. Nos metemos en una competencia desenfrenada por llegar primero, más alto, más rápido sin mirar los costos, sea con nosotros mismos o con los demás la competencia sin valores nos lleva a desatender cosas valiosas e irrecuperables que estaban a la orilla del camino y que en la vorágine en que nos metemos día a día por avanzar perdemos de vista”.

“Si algo nos está enseñando en este momento la incertidumbre es que nada está dicho. que las cosas pueden cambiar drásticamente y que pueden ayudarnos a encontrarnos encerrados frente a nosotros mismos preguntándonos qué y para que hacemos lo que hacemos, a donde vamos, con quien, donde queremos llegar y que cosas maravillosas están en este lado del encierro que me pueden servir”.

“Días de quietud física nos han dejado sin la corrida cotidiana de ir a la escuela o a la universidad o al trabajo”

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