Un entrenador de selección que quiere formar a la gorra

La pandemia agravó su situación económica, pero no le impide soñar en enseñarle a los chicos de su ciudad a jugar al básquet.  Además es entrenador de la selección Argentina de básquet para sordos.

 

 La historia de la selección argentina de básquet para sordos es muy similar a la que vive hoy su entrenador. Ariel Britos habló con Radio Universidad y contó que es un desempleado  que se las arregla para pagar sus cuentas. Los Topos no tienen apoyo oficial de ningún tipo y deportivamente son la quinta mejor selección del mundo. Cuando vuelva la normalidad deben jugar el Panamericano en Canadá, eso, si consiguen apoyo para pagarse los pasajes y la estadía.

Los Topos, tal cual se conoce a la selección argentina de básquet para sordos siempre deben hacer un sacrificio enorme para representar al país en torneos nacioanles. No tienen la suerte de otros deportes y disciplinas que tienen apoyo oficial y también privado.

Ariel Britos vive en Carlos Paz, desde donde trata de contactarse con los 20 preseleccionados de de Río Negro, Santa Fe, Salta, La Rioja, Entre Ríos, Mendoza, Buenos Aires y también de San Juan que siguen entrenando con la ilusión de jugar el torneo internacional y el año que viene el mundial.

 

Al respecto, Ariel nos dijo que “el contacto con los jugadores siempre está, ellos siguen entrenando como pueden y tratamos de mantenerlos activos. Aunque se hace complicado sostener todo vía plataformas”.

Lo otro que se hace difícil es la parte económica y la pandemia la agravó mucho más. Al respecto, el entrenador afirmó que “estamos siempre igual, teníamos previsto la presentación en San Juan pero no se pudo. En abril a finales de mayo debía hacerse el panamericano en Canadá, pero no teníamos nada de plata. Habiamos iniciado una  gestión con Andina Planner que nos conseguia un aliciente, al margen de todo Fernando y Marcelo seguían las gestiones, pero no perdíamos la esperanzas de obtener más ayuda de los privados y poder viajar. La ayuda de los organismos oficiales municipales, provinciales y nacionales es totalmente nula”.

El espíritu no cae nunca

Ariel está desempleado, tiene que hacer de cadete para poder pagar sus cuentas y con todo eso le queda muchas ganas para enseñar y ser entrenador. En relación a su vida nos dijo que “desde noviembre del año pasado que estoy sin club. No consigo trabajo, mi hermano puso una cadeteria y eso me ayuda a pagar mis cuentas, Tuve que ir a un grupo de trueques y cambiar zapatillas y elementos míos por comida”.

A pesar de lo duro de su historia, Ariel no baja los brazos. Hace poco presentó un proyecto en la Municipalidad de Carlos Paz para enseñar básquet a la gorra.

En ese sentido nos contó que “tengo muchas ganas, quiero armar una escuela de básquet a la gorra, es una de la iniciativa que presente en el municipio, los chicos que no tengan no pagan, igual les enseño, pero no tengo respuestas. Ganas de ver a los chicos picar la pelota, tirar al aro y estar con ellos tengo siempre ganas de hacerlo”.

No pierde nunca el norte de su vida el básquet. Ariel Brito aseguró que cuando vuelvan los deportes en conjunto seguirá enfocado en la selección y tratar de que los chicos puedan viajar para representar al deporte argentino. También sueña: “sino encuentro club, buscaré un espacio de 10×10, colgaré un tablero y divertirme con los chicos aunque no me paguen un peso”.

 

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