Un genocida desde su cárcel domiciliaria siembra terror

La denuncia de una vecina del Consorcio Centro Empleados de Comercio en la ciudad de San Juan, activó las alarmas de muchos que nos preocupan las causas de Delitos de Lesa Humanidad. En este caso una vecina que teme por su vida al tener en su misma comunidad a Daniel Rolando Gómez, condenado a cadena perpetua y juzgado en causas que aún se ventilan en la Justicia Argentina por delitos cometidos en la dictadura militar. Pero no está en una cárcel como cualquier delincuente, sino que goza de la comodidad de su hogar.

Los vecinos en ocasiones lo vieron bajar a comprar, tuvo algunos inconvenientes serios en reuniones de consorcio. Ahora fue un poco más allá, Roly Gómez amenazó a una vecina que denunció la situación por miedo a perder la vida.

Actualmente el represor denunció ante la justicia que padece una enfermedad que impide que cumpla su condena en una cárcel común. Pero parece que esta situación no es controlada por la justicia, ni tampoco por los organismos que debieran controlar “la cárcel domiciliaria” que debe cumplir quien cometió torturas, violaciones e inclusive asesinatos cuando pertenecía a las fuerzas del Ejército Argentino.

Si bien es una situación especial la que atravesamos por la pandemia de coronavirus, no es posible entender como tiene tantas libertades un condenado por Delitos de Lesa Humanidad y que tiene que estar tras las rejas; al menos debieran controlar que lo haga como corresponde. Ahora la denuncia está en la Comisaria para la Mujer, esperamos que se tomen rápidas acciones contra Daniel Rolando Gómez que no muestra ni una atisbo de arrepentimiento por los delitos cometidos. A continuación, el audio de la situación difícil por la que araviesan los vecinos de un represor:

 

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