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Como Ginobili ellos quieren ser los mejores

Guillermo Vecchio ofrece una clinica en El Palomar.

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En su extensa carrera deportiva aparece una perla brillante para los amantes del básquet. En los primeros momentos de la carrera de Ginobili, Scola, Nocioni y tantos otros que durante muchos años fueron parte de la generación dorada del básquet, pasaron por las manos de Guillermo Vecchio. Esta vez, el entrenador,  muestra en San Juan el trabajo que hizo con muchos basquetbolistas en diferentes épocas de su exitosa carrera.

El gimnasio Ambrosini lo recibió con brazos abiertos. El equipo de entrenadores que dirige Fernando Llarena trabajó en cada detalle para que los chicos aprovechen cada minuto de Vecchio en el campo de juego.  El entrenador, que estará hasta el domingo, es también uno de los buscadores de talentos de Detroit Pistons de la NBA. También desde ahí convoca a concentraciones de jugadores latinoamericanos que luego reclutan los equipos estadounidenses.

El grupo de trabajo es de 90 jugadoras y jugadores hasta 16 años, quienes trabajaron su forma de lanzar al aro, dominar el balón y la manera de ubicar el cuerpo en marcas y ataques. Para Vecchio el básquet es algo sencillo, “a ellos hay que enseñarles que deben dedicarse a internalizar los fundamentos básicos del deporte. La idea es que ellos puedan desprenderse de la tecnología mal utilizada, además de que puedan ordenar los tiempos para que estos movimientos los hagan a la perfección” afirmó.

En cuanto a los chicos trabajaron cerca de tres horas. Este sábado los citó desde las 8,30 para repasar los

movimientos de tiro y de control de balón. Con la seriedad y profesionalismo destacable mostró distintas situaciones para que los chicos puedan mejorar su forma de practicar el deporte. Al final, Guillermo Vecchio una de las leyendas que recorre países de todo Sudamérica afirmó: “encontré mucho talento y eso es muy bueno porque hay buen trabajo de los profesores. Ahora está en sus manos mejorar su juego, pero eso solo se logra cuando los chicos practican para ser mejores y no por la presión de competir para ganar”.