No se llegó a un acuerdo, eso está claro, solamente a una declaración donde se habla más bien de problemas futuros, señaló la secretaria ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), Alicia Bárcena. Los avances de la reunión ministerial de la Organización Mundial del Comercio (OMC), celebrada del 10 al 13 de diciembre pasado en Buenos Aires, Argentina, son insuficientes, aseguró.  “Efectivamente, hubo temas muy complicados, muy difíciles. No se llegó a un acuerdo, eso está claro, solamente a una declaración donde se habla más bien de problemas futuros”, dijo Bárcena a Xinhua.

Las declaraciones de Bárcena se produjeron durante la presentación del informe “Balance Preliminar de las Economías de América Latina y el Caribe 2017”, que tuvo lugar en la sede del organismo en Santiago de Chile.  La secretaria ejecutiva de CEPAL se mostró decepcionada por no llegar a buen puerto en temas que ella considera claves para el desarrollo de Latinoamérica.

“Creo que los temas centrales en los que se esperaba avanzar eran los subsidios pesqueros, los agrícolas, los subsidios de combustibles fósiles, y en los tres aspectos no hubo suficiente avance”, insistió.

Además, lamentó que no se realizaran progresos en otros temas de importancia para el comercio global. “Tampoco hubo acuerdo para generar ni siquiera un ambiente de negociación para la economía digital, para el comercio electrónico, que también es otro de los temas claves”, afirmó.

Asimismo, mostró su descontento al observar que en la reunión ni siquiera se consideraron de manera seria las iniciativas particulares de algunos países.

 

“Hubo otros aspectos que algunos países querían incorporar, como fue el caso de Chile que quería incluir un tema muy relevante, que es el tema de pequeñas y medianas empresas (Pymes), y cómo impulsar su participación en las cadenas de valor, y tampoco se logró instalar nuevos temas en la agenda de la OMC, aunque se menciona que pueden ser áreas de trabajo futuro”, dijo.

 

Según la funcionaria, la razón de este fracaso tiene su origen en la cuarta reunión ministerial celebrada en Doha, Catar, en noviembre de 2001, la cual dictó que sus objetivos particulares eran la plena incorporación de países en vías de desarrollo en beneficios de la liberación del comercio mundial y la ampliación de esta liberalización.

“Generó expectativas de que era posible vincular el comercio más directamente con el desarrollo. Por eso se llamó la ronda de desarrollo de Doha. Y me parece que hoy, 16 años después, no se han logrado los avances que muchos países esperaban y ha generado más bien algunas brechas de decepción”, sostuvo.

 

Además, señaló que muchos países que acudieron a la ronda ministerial de Buenos Aires no comparten objetivos.

“Incluso hay quienes no quieren siquiera vincular los temas comerciales con algo que para nosotros es muy relevante, como la Agenda 2030”.

 

La Agenda 2030 es un compromiso global que busca el desarrollo sostenible.

 

“Creo que hay un rezago respecto a lo que se quiso lograr en la ronda de Doha y no se logró. Y en estos temas específicos muy importantes, como son los pesqueros, agrícolas y de combustibles fósiles, no se logró mucho avance”, enfatizó Bárcena, según la agencia Xinhua.

La Cumbre de la OMC de Buenos Aires concluyó con declaraciones multilaterales desdibujadas, que expresan la vo

luntad de avanzar en una serie de temas, sin avances concretos.

 

Si bien los presidentes latinoamericanos, como el anfitrión Mauricio Macri y el brasileño Michel Temer, defendieron el libre comercio y reforzaron el compromiso de mantener el diálogo entre los países y fortalecer el comercio multilateral, se impuso la línea del nuevo primer mandatario estadounidense, Donald Trump, en pro del proteccionismo. Este país promoverá la negociación entre grupos más pequeños de países, según lo detalló su representante en la Cumbre, Robert Lighthizer. El grupo de trabajo sobre comercio electrónico se instaló por presión china, que coincidió en su apoyo al organismo multilateral, con los sudamericanos.

 

El mandato para negociar en 2019 la retirada de los subsidios a la industria pesquera y la organización del grupo informal para el apoyo de las MIPYMES, fueron los únicos puntos demandados por la región, sobre los que se avanzó. No pasó lo mismo con la discusión sobre los subsidios a la producción agrícola, fundamental para hacer avanzar mínimamente la negociación UE-Mercosur.

 

 

Tampoco despegaron las negociaciones Mercosur – UE

 

Los ministros del Mercosur esperaban de los comisarios europeos, una señal para viabilizar el fin de las negociaciones. Por lo menos se esperaba un acuerdo marco en coincidencia con la Cumbre de la OMC, que no se produjo. Las negociaciones seguirán en enero y febrero, sin fecha ni sede definidas.

 

Si bien se esperaba una oferta ventajosa para la cuota de carnes, Francia, Polonia y los países de Europa del Este no se avendrán a estos avances. Tampoco a conceder preferencias arancelarias al etanol, como lo señala Francisco Martirena en el diario BAE. La última propuesta para la cuota de carnes sigue siendo de 70 mil toneladas, inferior a la que se había abordado en las negociaciones de hace una década.

 

En cuanto al sector industrial, existe también coincidencia entre la Unión Industrial Argentina (UIA) y la brasileña Confederación Nacional de la Industria (CNI), en dar protección al sector manufacturero, que se verá visiblemente afectado a través de las pymes, que proveen el 80% del empleo en el Mercosur. Salvo contados nichos agroindustriales o extractivos, la industria  será uno de los sectores que sufrirá el mayor impacto del Tratado con la consecuencia de pérdidas de puestos de trabajo.

 

Otro tema de controversia es la iniciativa sobre derechos de propiedad intelectual, que excede el nivel de acuerdos alcanzados en la Organización Mundial de Comercio. Si es aprobada, las corporaciones farmacéuticas tendrán facultades para oponerse a la producción de medicamentos a precios más bajos, comprometiendo la continuidad de planes de salud, de acuerdo con el trabajo Tratado de Libre Comercio Mercosur/Unión Europea*.

En lo que se refiere al tema servicios, el tratado birregional propone la remoción de cualquier restricción al ingreso, permanencia y expansión de las empresas del sector servicios, incluyendo las entidades financieras. En este caso, la pretensión es desregular los servicios de educación, agua, salud, etc.

 

En el terreno de la agricultura, la Unión Europea   protege y subsidia su producción y

Fishing Industry in Chile

exportación, en desmedro de países como la Argentina y eso quedará vigente ya que no habrá modificación en el Tratado. Por lo tanto el sector rural es el que seguramente sentirá  más el impacto del empleo como resultado ya que afectará no solo a los pequeños campesinos que actualmente tienen pocos recursos sino también a los trabajadores rurales asalariados en algunos rubros que se verán afectados por este Tratado.

 

 

 

* Tratado Mercosur – Unión Europea, Centro de Estudios Ferraresi. Incasur/ Fundación Promoción Humana/ Asociación de Empleados de Farmacia